La normativa de la UE de julio de 2025 establece un nuevo marco para el reciclaje químico. Introduce la balance de masa obligatoria, reglas estrictas para la asignación de contenido reciclado, auditorías externas y el principio de “exclusión de uso como combustible”. Las regulaciones se ampliarán a más sectores para 2030. Las empresas deben garantizar la calidad de la materia prima, la documentación y los sistemas de cumplimiento. La adaptación temprana genera ventaja competitiva.